jueves, 24 de mayo de 2012

El Invierno es de los Fuertes


Llevaban varios días siguiendo el rastro, esperando el momento y el lugar más  oportuno, el invierno no permite fallos. Así habían llegado al borde de una hondonada entre las montañas, la pendiente descendía abrupta entre los grandes pinos y las raíces hacían difícil la carrera. Justo al otro lado, la hondonada terminaba en una inmensa pared de roca que se había fragmentado en el lado derecho bloqueando buena parte de la vía de escape por ese lado; por el lado izquierdo bajaba una fuerte corriente fría como el hielo del que provenía. Era el lugar perfecto para la matanza.

El lobo aúlla a una luna roja cubierta de nubes que se deshacen en jirones de nada mientras el gélido viento sopla constante agitando las curtidas ramas vencidas por el peso de la nieve. Huele el miedo del alce en el viento y saliva como si ya tuviese la carne en la boca, sus músculos tensos y duros como el acero, formados por toda una vida de carreras interminables y peleas en la manada, una máquina perfecta. A una señal del alfa comienzan a correr entre la ventisca, siente a los demás miembros cerca, pero el bosque es oscuro y le impide ver más allá del siguiente obstáculo, está demasiado concentrado como para girar la cabeza, no lo necesita, cada miembro conoce su papel como si fuera parte de él mismo, no hacen falta órdenes, la manada se mueve como uno o no sobrevive al frío.

De vez en cuando alguno de los suyos aúlla con fuerza, desde todas partes. Han cercado a la presa y eso pone la nerviosa y la confunde, la guían hacia la roca, su muerte se acerca. No es una cacería normal, hace tanto que la manada no come que la oportunidad se ha convertido en una carrera hacia la vida, o ganas o mueres. No hay posibilidad de fallos y eso la hace más intensa que nunca. Ha visto al alce a unos pocos árboles de distancia, el miedo en los ojos y una carrera desesperada hacia no sabe donde. No se precipita, si se acercase demasiado el animal podría pasar entre sus líneas y huir colina arriba. Un gruñido bajo surge de su garganta y se convierte en un potente aullido que asusta a la caza y la empuja hacia abajo, piensa que escapa pero sólo cumple su cometido, la estrategia no tiene fallos.

Después de muchos aullidos consiguen atosigarla en un claro, el primer mordisco en una de las patas desata el hambre más voraz, el aire huele a sangre. En este momento el alfa carga contra sus compañeros, es necesario mantener la disciplina, si el animal se escapa habrá sido demasiado esfuerzo como para tener otra oportunidad. Carga con sus fuertes hombros  y muerde algunos lomos hasta que se restaura el orden, por suerte ha sido rápido.

El galope final los lleva al muro, dónde el alce se vuelve, dispuesto a vender cara su vida, es el momento más peligroso de la noche y conviene contener el ansia. La manada ataca por turnos de 2 o 3 animales, desde los lados, evitando las astas. Intenta morder en los cuartos traseros, pero sus dientes chocan unos con otros en el aire, produciendo un fuerte chasquido y los cuernos impactan directamente contra sus costillas. Sale despedido contra la roca. En ese momento la manada aprovecha y salta sobre el lomo del animal, derribándolo por completo en un caos de dientes y sangre. La muerte se produce al morder el cuello, chorros de vida inundan la boca de uno de los miembros.  Al poco tiempo sólo quedan huesos y pezuñas y la manada se ha asegurado unas semanas más de vida, ese el futuro más lejano que conocen.

El lobo herido tiene rota una de sus patas y apenas no ha podido comer. Es muy posible que no aguante muchos días el trote de la manada y quede atrás, sólo y herido. Su muerte se convertirá en vida para los carroñeros del bosque. En el bosque el invierno es de los fuertes.



miércoles, 11 de abril de 2012

Reclamos al creador

¿Cuánto tiempo después de la luz?
¿Cuánto tiempo después del cielo y la tierra?
¿Cuánto tiempo después de todo cuanto pudo existir, existió la conciencia?
Fue como si en un viaje nos abandonaras en un asteroide azul y te olvidaras de dejarnos la bitácora, las cartas de navegación, el nombre del lugar de destino.
Sí, decíamos, planeta hermoso es, sin duda, esta Tierra, pero después,
¿Qué hay después de la Tierra?
¿Hacia dónde condice la muerte?
¿Por qué darnos conciencia de la incertidumbre?
¿Por qué la habilidad para conocernos finitos y rebelarnos?
Podrías, cuando nos creaste, haber incorporado la aceptación, un mecanismo sutil en el ADN, que nos hiciera la muerte menos incomprensible, que nos relevara del misterio y la angustia.
No esta simple conciencia de saber que no sabemos nada.

Belli, G.

martes, 10 de abril de 2012

Nómada


Le despertó la caricia de los primeros rayos de luz, que rompieron con suavidad el frío seco de la noche. A los pocos minutos ya calentaba agua en una pequeña olla aboyada por el paso de los años sobre los restos de la hoguera de la noche anterior. Mientras tanto abrió su zurrón y extrajo unas hojas verdes y algo de la carne seca que le quedaba, no mucha. Mientras se hacía el té recogió sus pieles de dormir y despertó y alimento al camello con algo de forraje que había recogido cerca del último pozo, casi únicos lugares donde encontrar comida en abundancia para su fiel compañero de fatigas. Después del frugal desayuno cargó al animal con los pocos bártulos que transportaban y se dispusieron a seguir marcha.
 
El calor asfixiaba y el polvo se le metía en la garganta. Tuvo que cubrir su cara con un turbante para protegerse de la arena y su cuerpo con una túnica para evitar ser achicharrado por un Sol que de momento sólo estaba subiendo, sin embargo podía notar la humedad en el cuerpo, síntoma inequívoco de que su destino estaba más próximo. Hizo un parón de unas horas cuando el sol estaba en lo más alto y aprovechó para comer algo y descansar bajo una tienda improvisada. Su padre le había enseñado a ahorrar energías en los momentos de más calor y a apretar el paso al amanecer y atardecer, cuando el desierto se muestra más benévolo con sus habitantes.

La marcha continuó durante una fatigosa tarde en la que sopló viento del oeste, que transportaba consigo la punzante arena de las dunas que había dejado atrás en días anteriores. Utilizó en una ocasión el conocimiento milenario de su pueblo sobre el crecimiento de las plantas y las sensaciones en la piel para encontrar un pequeño oasis en el que crecía un gran baobab, otra señal más de que abandonaba el desierto y se adentraba por fin en la agradable sabana, con sus matorrales, sus riachuelos y su comida abundante.

La grandes planicies les permitieron avanzar más deprisa e incluso el camello trotó por tramos hasta que el horizonte detrás de ellos se tiñó de rojo, ocupado casi por completo por el sol. Encontró una gran roca en la que podrían pasar al noche protegidos del viento y encendió un pequeño fuego. La variedad de flora del lugar le permitió elaborar una copiosa cena y después de fumar un poco se tumbó a contemplar las estrellas. 

Para los demás el desierto es un lugar duro y desolador, no obstante para él y su pueblo representaba más que un medio de vida, era un hogar, un maestro que enseña a los hombres a luchar por lo que quieren, el valor del agua y el compañerismo, y además un espectáculo de luz cada noche en el cielo estrellado donde leer su posición y hablar con sus antepasados, cuya experiencia en el gran mar de arena había ayudado a sus hijos a sobrevivir durante generaciones en el lugar menos fértil habitado por el hombre, ya lo echaba de menos. Con este pensamiento se metió entre las pieles y se dispuso a descansar.

martes, 27 de marzo de 2012

El Alquimista



"La gente siempre está en condiciones de realizar lo que sueña"


lunes, 12 de marzo de 2012

En que momento dejé


En que momento dejé de ser para convertirme en hacer,
Cuándo deje de creer para solo servirme del ver.
Cómo fue que olvidé mis sueños,
Y dejé de revolver en mis recuerdos.
Porqué no recuerdo mis metas,
Y solo mis obligaciones.
Quién dejo que mis palabras se las llevara el viento,
Y me quitó confianza,
Me dejó sola e hizo que el resto lo hiciera…
Debió de ser cuando mis pies dejaron de ir descalzos,
O cuando  la rutina empezó a ser parte de mí,
Cuando dejé de valorar lo mio y empecé a creer en lo del resto,
Cuando empecé a seguir un camino en vez de perderme por el,
Cuando dejé de ser yo para ser ellos.
Cuándo…

sábado, 3 de marzo de 2012

Cuando duermes

A su casa llamaba un montón de gente, miles de millones cada día. La gente llegaba y allí preguntaba lo que quería... unos felicidad, otros miedo y otros melancolía. Los había que se llevaban pasión, y otros ternura y amor. Mucha gente llegaba sin saber lo que quería y dejaba que el azar decidiese por ellos. En casa de Morfeo cada noche se traficaba con los sueños...

sábado, 5 de noviembre de 2011

Tormenta de Espadas- Canción de Hielo y Fuego

El capitán la examinó, parpadeó y clavó la vista en Arya.

-Esto...¿Cómo...?

<< Jaqen me dijo que dijera las palabras también.>> Arya se cruzó los brazos sobre el pecho.

- Valar morghulis- exclamó con firmeza, como si supiera lo que significaba.
-Valar dohaeris- respondió él mientras se tocaba la frente con dos dedos

Eso dicen

Dicen que el beso del principes resucitó a la princesa, que la princesa con uno pequeño desencantó al sapo; con uno ligero se ha llegado a traicionar, miles han sido robados y otros cautamente guardados; dicen que el beso de una madre sana y que el de tu mascota hace que dejes de llorar, que otros te hacen temblar y algunos especiales sonrojar.
Un beso, solo un beso, eso dicen... pero lo que pocos te han contado y aún menos han sido capaces de apreciar es uno, uno pequeñito, que se puede dar jugando, o cuando echas de menos a Mamá y Papá; es uno de los pocos que se dan con sinceridad...

El de un niño es un beso que no miente, que incluso si eres afortunado viene acompañado de un abrazo, es un beso verdadero, sin conjuras ni desencantamientos, ese es especial, es único...

A que eso no te lo dicen.

sábado, 29 de octubre de 2011

Ser


Yo ser agua que correr por ríos y océanos, ser gota que caer por piel de rostro pálido. Ser águila que tu ver volar encima de nsootros, también ser presa que llevar entre sus garras. Yo ser sol que comenzar a salir por horizonte, también ser luna que despertar cuando día caer. Ser calor de fuego y luz que iluminar, ser chispas de piñas y cenizas de cuando mañana llegar.


Refugio estar debajo de árbol, pero también entre resto de hermanos. Hermanos luchar y protejer juntos, ser uno,ser tribu.
Tribu cuidar de todo, porque todo ser tribu: tribu ser gota de lluvia, ser presa, ser sol y luna, también ser chispa y haber sido rostro pálido.

Yo ser tribu antes que ser indio.

martes, 25 de octubre de 2011

Juego de tronos- Canción de hielo y fuego

- ¿Un hombre puede ser valiente cuando tiene miedo?- preguntó Bran después de meditar un instante.
- Es el único momento en que puede ser valiente- dijo su padre.

Detectives de papel


El escritor  es en cierto modo un detective, persigue sin cesar una idea tras otra, un reflejo en la superficie de un lago, un susurro en el viento, un olor tenue pero fresco, pero por mucho que la sigue y la sigue parece que nunca acaba de alcanzarla.

Escribir es un devenir constante, un ir y venir sin parar de perder y reencontrar el rastro. Por el camino escribe lo que ve y ve lo que escribe, muchas veces sin tener muy claro el límite que separa el mundo real de la ficción. En realidad el escritor es un contador, un contador de su propia búsqueda; todo se reduce a eso, buscar y ser buscado, perseguir la perfección, el releimiento gratificante, la verdad de la palabra. Todo lo demás no importa nada, sólo el texto sublime, el rastro en una brizna de hierba que se mece con la brisa, nada más.

Es una motivación y frustración constante, un choque eterno contra el muro de las limitaciones, un quiero y no sé perpetuo; a la vez es un aprendizaje continuo, que deja un rastro de migas tras de sí que permiten desandar lo andado cuando uno anda perdido, es un camino lleno de cruces, aunque todos lleven al mismo sitio, es un barco a la deriva de las ensoñaciones de la mente.

Ser escritor es vivir, por que la escritura es vida, y por eso mismo el escritor anda siempre perdido, buscando y viviendo en la magnificencia de la naturaleza misma.

lunes, 24 de octubre de 2011

07.20

Se sube al autobús aún adormecida; son las 07.20 de mañana y parece que la luna se resiste a retirar su manto. Se sienta y respira, y, una vez más, como cada mañana, comienza con el tedioso trabajo de desenredar los cascos; llega a la siguiente parada y por fin se acomoda del todo: calentita dentro de su abrigo, con su termo en la mano izquierda y el teléfono en la derecha.

La música empieza a sonar, demasiado alta para el que va a su lado, perfecta para ella; las primeras notas de Las Cuatro Estaciones comienzan a sonar y como si de llaves se trataran, van cerrando una a una su mente, haciendola complétamente hermética a cualquier estímulo exterior.
Poco a poco va llegando a su destino, y un escalofrío recorre su espalda tras el sólo de violín. La gente a su alrededor se prepara para salir, todos siguien la misma coreografía: bufanda, abrigo, guantes, comprobar si llevo el abono, mirar el teléfono y esperar...

Respira, el autobús comienza a decelerar y al llegar a su parada un pensamiento cruza veloz su cabeza: ¿Porqué no escribirlo?

jueves, 20 de octubre de 2011

Tic Tac



Tic Tac, el reloj resuena por la habitación a falta de una conversación que disimule el pasar del segundero durante un tiempo que se hace infinito.

Tic Tac, de repente dan y cuarto y suena una musiquita, una de esas de reloj de pared antiguo, que la sacan de la habitación del tiempo infinito y la transportan a otra época. El sonido evoca un tiempo donde el titilar era de tazas de café sobre los platillos y una animada tertulia se sobreponía al ya entonces antiguo reloj entre pastelillo y pastelillo. La abuela se paseaba de un lado a otro mientras la familia, sentada en círculo, ocupaba todas las sillas de la casa.

Tic Tac, son y media y el reloj vuelve a sonar, esta vez la lleva a un sitio mucho más triste, todos vestían de negro y  la lluvia claqueaba sobre el cristal de la ventana. Un silencio lo envuelve todo, todo salvo el tic taqueo del impertérrito reloj de pared. Tic Tac

Tic Tac, menos cuarto y es navidad, en casa hacía un calor agobiante y el aburrimiento mataba a todos mientras esperaban la hora de la ansiada cena. Tic Tac, sonó una música que puso a todo el mundo en guardia, Tic Tac.

Tic Tac y está de vuelta en la salita, mira a su alrededor, nada es como ella lo recuerda, todo ha cambiado y ahora ya no hay nadie cerca, las luces están apagadas y una suave luz de primavera entra por la ventana, sin embargo el tiempo no pasa. Tic Tac, llaman a la puerta por fin, abre y le sonríe. Otra historia que el reloj recordará cuando los testigos pasajeros del tiempo se hayan ido o hayan olvidado.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Colores


No se cómo os veréis vosotros, pero yo os encuentro más bien morados. Una ciudad que te absorbe como Madrid y un paseo sin rumbo fijo por el centro son los ingredientes perfectos para una pequeña enajenación mental en la que somos capaces de volar más allá. Aunque aquí predomina el amarillo, cuando te acercas más a una de esa personas te das cuenta de que ése es sólo el aspecto global de la masa, y descubres que, pese a que muchos de ellos son morados o azules, hay personas rojas, verdes e incluso naranjas y marrones, y de ahí la necesidad de que sea en el centro donde tengan lugar vuestras ensoñaciones y desvaríos oníricos, porque allí es dónde esto tendrá un efecto más profundo. No se que pensareis vosotros, pero apestáis a morado, y echo de menos el verde.

jueves, 28 de abril de 2011

Vista Cansada


Miro a mi alrededor y no veo nada. “Tienes un problema de vista” diréis, pero la verdad es que mi vista está estupendamente, soy uno de esos pocos (no se si debido a la tele o al ordenador, desde luego a los libros no) que todavía son aptos para la supervivencia, pero ese no es el problema, no, no está en mis ojos, puede que un poco en mi cerebro, no lo sé, pero donde desde luego ahí un problema es en el lo mirado, y no es que esté demasiado oscuro para ver. No se si es que hay demasiados árboles y por ese no alcanzo a ver el bosque pero desde luego hemos perdido el norte y no tengo ninguna brújula por aquí. Mire donde mire sólo veo hormigón, ruido y coches y por la mañana voy a la parada del autobús sin cascos porque es el único momento del día en el que se puede oír cantar a los pájaros y el arrullo del viento el los brote primaverales. Es extraño que el bullicio de la vida moderna acabe con los pequeños placeres de la misma, y es que nos cortamos el desarrollo a nosotros mismos (no se o no quiero explicarlo mejor). No se si algo de lo que escribo tiene sentido porque es lo primero que se me pasa por la cabeza y no deja de ser raro que me “queje” a través de un instrumento de esa misma vida moderna, así que a lo mejor el problema sí está en mi, o a lo mejor no es el entorno si no los entornados, y no como individuos, sino como colectivo que se corta las alas de la imaginación y la tranquilidad a sí mismos en una espiral de estrés y locura por conseguir algo que mejore sus vidas sin percatarse de que en el camino empeoran su estado de ánimo, ¿quién es el loco ahora? Y digo yo, ¿no será mejor volver a empezar y hacer las cosas con cabeza, ir paso a paso y pensar cada movimiento con calma (¿cuánto tiempo habéis tenido hoy para pensar?, pero no pensar en lo que estás haciendo sino dejar que tu mente vuele y te guíe a donde le apetezca como una especie de razonamiento onírico), evitando que tanto dichoso árbol no te deje ver el bosque e ir contemplando las cosas en conjunto y no las cosas en el conjunto?, no se si me explico. Pues eso, que miro y sigo sin ver nada, pero creo que ya sé lo que ocurre, es que no veo nada con sentido y eso nubla mi vista, es difícil de explicar, pero seguro que después de mirar un rato sin más, os dais cuenta de que a vosotros o pasa lo mismo y os entran ganas de ir al oftalmólogo.

domingo, 24 de abril de 2011

¿Bachillerato de Excelencia?

Recientemente la presidenta de la comunidad de Madrid ha propuesto un nuevo cambio en la educación de nuestros jóvenes alumnos, creando el denominado “ Bachillerato de excelencia”, el cual solo podrá ser cursado por aquellos alumnos ( los primeros 80) cuya nota media en la E.S.O haya sido igual o superior a un 8.

¿ Es una forma de premiar el esfuerzo de dichos alumnos? O por el contrario ¿ Es una forma de malgastar el dinero destinado a la educación de millones de madrileños?

Llevo varios días planteándome esas dudas y he llegado a la conclusión de que me posiciono mas a favor de creación ( matizando algunos aspectos) que en contra. Lo que me ha llevado a esta conclusión es tan simple como: En la actualidad España es uno de los países en los países punteros en cuanto a descenso de numero de matriculados en el bachillerato, cada año las encuestas revelan que ,el nuestro, es uno de los países con mayor nivel de incultura, y a nuestra población cada vez le importa menos estos datos cada vez más alarmantes.
Bajo mi punto de vista la creación de este “ Bachillerato de excelencia” no es otra cosa que una forma de aplaudir el estudio, la constancia y la capacidad de superación de estas personas, y, que mejor forma de premiarles por su esfuerzo que ayudándolos a que el día de mañana SI que consigan ser de los más preparados.

Por otro lado, no podemos dejar de lado a las personas que a lo mejor no consiguen entrar en ese bachillerato porque les cuesta más llegar a esas cotas, pero, por ello, no significa que su esfuerzo sea menor, por ello el dinero destinado a éstos nuevos cambios no debería ser superior que el dinero destinado a la mejora anual de la educación de todos los madrileños.

Simplemente premiemos el esfuerzo, la superación, y, la constancia.

domingo, 10 de abril de 2011

La bruja de Portobello

"Ese domingo me encontraba frente a un dilema filosófico: había escogido respetar la institución, y no las palabras en las que se basa la institución" Padre Giancarlo Fontana

¡Así no!

Así no vamos a ninguna parte. Es milagroso que sigamos donde estamos cuando aquí nadie da pie con bola ni hace una a derechas. Hasta donde yo se el capitán de un barco es siempre una marinero con temple y experiencia, probablemente el más capaz para afrontar situaciones adversas y salir airoso, porque de él depende su tripulación. Yo veo esto como un gran barco, con la única diferencia de que nuestros capitanes y oficiales a bordo no son más que polizones de los que no se sabe ni como han conseguido colarse y a los que, pese a que desde luego no cumplen ni uno solo de los requisitos antes citados, les entregamos los mapas y el timón mientras miramos a otro lado o nos quejamos porque nos llevan derechos al iceberg al que tenemos unas estupendas vistas desde nuestro camarote.


Idolatramos y encumbramos a drogadictos, incultos, caraduras, chupa sangre, faranduleros, mentirosos, timadores, ladrones e hijos de puta varios (y estoy seguro de que a todos se nos ocurre al menos un ejemplo para cada uno de estos perfiles). Semejantes individuos rigen nuestras vidas y son modelos a imitar, y así al único sitio al que se puede llegar es a donde estamos, y parece que nuestra capacidad para empeorar es la única que, como el buen vino, mejora con el tiempo. Si queremos que la sociedad avance tenemos que ser capaces de darle la espalda a la gentuza y decirles que no los queremos aquí, que arrimen el hombro o se vayan a infectar a la gente de orto sitio.


Vivimos en un mundo en el que los profesionales de un cierto ámbito se han de plegar a las decisiones de los no profesionales que (no) valen para diseñar desde planes de estudios hasta planes de ajuste. Pongamos a un director de instituto con experiencia de ministro de educación, a un médico en sanidad y a un militar en defensa., imitemos a los que lo hacen ampliamente mejor que nosotros por mucho dinero que cueste, simplemente porque la educación, la industrialización, etc, no son gastos sino inversiones en un futuro mejor. Pensaba que todas estas cosas eran lógicas, pero se ve que las cabezas pensantes escasean y proliferan los virus mientras ya no nos extrañamos ni de que una panda de chupa sangres nos impongan medidas de ahorro mientras con la otra mano votan para volar en primera clase hasta para ir a por el pan.


El barco zozobra y podemos hacer dos cosas; arremeter contra los que hacen algo por salvarnos y decir que nosotros tenemos mejores ideas pero no las decimos para poder apuntarnos (si es que seguimos a flote) el tanto cuando nos llegue nuestro momento o arremangarnos todos la camisa, arrimar el hombro y remar para llegar a tierra lo antes posible, aunque no sea la nuestra, ya pensaremos en la nuestra propia cuando hayamos salvado el culo. Y la decisión no es de los polizones, si no nuestra, así que ha llegado el momento de cerrar la boca y ponerse a trabajar como hijos de puta, porque es lo único que nos puede salvar ahora.


Kepler

sábado, 9 de abril de 2011

¿Poligamia?


El hombre desde sus primeros pasos como tal ha buscado la forma de relacionarse con su entorno, de comunicarse, creando, de esta forma, las bases para una sociedad en la que pueda desarrollarse. Establece unas relaciones: afectivas, sentimentales...pasionales. Desde el origen la poligamia ha sido bien vista por algunas comunidades, , pero, ¿y en la actualidad?

La poligamia según el diccionario es el “régimen familiar en el que se admiten los matrimonios múltiples, un hombre con dos o más mujeres o una mujer con dos o más hombres”

O sea que el hombre debe dividir en tantas partes su corazón como matrimonios tenga, ¿somos realmente capaces de hacerlo o al menos de verlo con buenos ojos? O ¿realmente lo que nos pasa es que confundimos la poligamia con una relación abierta sin tapujos ni vetos?

Bajo mi punto de vista no aprecio mucha diferencia en las dos, para mi la única diferencia es el hecho, evidente, de que no se tiene por que estar casados, y no se si sería capaz de querer dos personas por igual a la misma vez pero creo que las relaciones actuales no tienen por que ser convencionales, si algo nos enseña esta sociedad es que estamos en continuo avance y por lo tanto lo que antes era motivo de vejación ahora poco a poco se convierte en algo “normal” para nosotros.

El que yo no sea capaz de tener una relación como tal no significa que no deba respetarla, y mucho me temo que me resultará ( y me resulta) complicado, educada como he sido en los valores antiguos en los que he sido educada me cuesta verlo con buenos ojos, ¿cómo va a ser eso “normal”?

Por ello y en contra de todo lo que pienso creo que tenemos que intentar cambiar nuestro modo de ver las cosas, si queremos que la sociedad, y el mundo evolucione tendremos que evolucionar con él.

domingo, 3 de abril de 2011

Pienso Luego...

Pienso Luego...¿qué? Ya no se que más decir. Yo no soy Descartes y lo de la existencia como que me sabe a poco, cuando pienso en ello me sale más bien un pienso, luego me voy a tomar unas cañas. No se que más decir al respecto, para mí la existencia es evidente, al menos la mía y con eso y poco más me basta. Con respecto a lo de pensar encuentro lagunas en la teoría de René, por que ¿qué hay de los que no piensan? ¿no existen? Creo que si alguno de esos no existiera nos ahorraría unas cuantas desgracias. Bueno en rigor no se si no piensan, pero si lo hacen lo disimulan estupendamente.


Por desgracia esa parece ser la corriente dominante en el mundo actual. En realidad no se si es por pereza o por esa extraña conspiración mundial de los que algunos que se asoman con el pecho hinchado a eso del pensamiento independiente se creen victimas, pero el caso es que vamos a peor. Empezando por la discriminación (seguramente a causa de la envidia) que sufre, en mayor o menor medida, todo ser medianamente inteligente desde los 6 hasta los 18 (porque es cierto que en la universidad la cosa cambia) y acabando por el encumbramiento de la mediocridad en la clase política y en los medios y que puja ya por hacerse un hueco en nichos que hasta ahora eran parte de la mal llamada clase intelectual como la educación o el periodismo (si no que le pregunten a Larra). Y la verdad es que lo hacen bien, para cuando te quieres dar cuenta los inexistentes o instintivos (por no pensantes) han invadido tu vida hasta tal punto que para buscar a los existentes has de alzar horteradas pasadas de moda tales como El Ulises de Joyce con el fin de nos ser confundido por error o simple estadística.


Todo esto no quiere decir que la batalla esté perdida y debamos dejarnos llevar haciendo teorías sobre lo que debería ser o criticando lo que es desde el sofá (que por cierto es uno de los medios de contagio), sino que debemos luchar de manera activa con la guerra relámpago y la terapia de choque para despertar las mentes que por una u otra razón necesitan un empujoncito para arrancar a funcionar. Propongo para ello empezar con una carrerita de calentamiento (por aquello del mens sana in corpore sano que tan bien los funcionó a los antiguos griegos que en esto del pensar tenían práctica, a diferencia, parece ser, de sus descendientes más actuales) y de ahí a un cómic o un cuentito para niños, para ir de abajo a arriba. Propongo también un poquito de humor salvaje y un pelín de autocrítica y con eso un un vasito de leche antes de ir a dormir debería bastar, que no todos podemos ser Einstein.


¡Despertaos Existentes y despertar a los de vuestro alrededor y así haremos una reacción en cadena al más puro estilo Polaco! Un mundo mejor es posible.



Kepler